martes, 1 de mayo de 2012

La Expulsion de los Judios de España


El 31 de marzo de 1492 por los reyes recién llamados Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, en el cual se obliga a todos los judíos de la península Ibérica a convertirse al catolicismo o ser expulsados, con término el 10 de julio de 1492. Por motivos logísticos se extendió este plazo hasta el 2 de agosto a las doce de la noche. Fernando el Católico firmaba otro para el reino de Aragón. Ambos partían de un mismo borrador elaborado por Tomás de Torquemada, inquisidor general en España. El día 2 de agosto coincidió con la partida de Cristóbal Colón hacia el descubrimiento de una nueva ruta a las Indias, viaje que acabó con el descubrimiento de América. Esta coincidencia ha dado pie a la teoría del origen judío de Colón expuesta, entre otros, por Simon Wiesenthal. Se ordenaba salir con carácter definitivo y sin excepción a todos los judíos, no sólo de los reinos peninsulares, sino de todos aquellos territorios que se encontraran bajo el poder de los Reyes Católicos. El plazo era de 4 meses a partir de la firma del edicto, es decir, que el 31 de julio no debía quedar en el reino ni un solo judío. En un edicto posterior, Torquemada amplió el plazo 10 días, para compensar el tiempo que transcurrió entre la promulgación y el conocimiento del decreto. La desobediencia a este edicto supondría la condena a muerte y la confiscación de los bienes. Los Reyes ofrecieron su seguro real para que los judíos negociaran su fortuna y se la llevaran, si así era su deseo en forma de letras de cambio, puesto que había una ley que prohibía que se sacaran oro, plata, monedas, armas y caballos del país. Aunque en el edicto no se hacía referencia a una posible conversión, esta alternativa estaba implícita, y muchos individuos pertenecientes a la élite hebrea la escogieron para evitar ser expulsados. La expulsión se produjo dentro de una tendencia muy establecida en Europa. Desde el siglo XIII al XVI, fueron muchos los países europeos que explulsaron a sus judíos. España en 1492 se encuentra en medio de una serie de 15 explusiones, siendo precedida por Inglaterra, Francia, Alemania y muchos otros, y fue sucedida por al menos cinco expulsiones más. Así que España no constituye una excepción a lo que ha sido una trágica historia de la vida de los judíos entre los pueblos cristianos.

jueves, 26 de abril de 2012

Guerra de África


La Guerra de África o Primera Guerra de Marruecos fue el conflicto bélico que enfrentó a España con el sultanato de Marruecos entre 1859 y 1860, durante el reinado de Isabel II. Desde 1840, las ciudades españolas de Ceuta y Melilla sufrían constantes incursiones por parte de grupos marroquíes. A ello se unía el acoso a las tropas destacadas en distintos puntos, sobre todo en 1844, 1845, 1848 y 1854. Las acciones eran inmediatamente contestadas por el ejército, pero al internarse en territorio marroquí los agresores, la situación volvía a repetirse de forma habitual. Cuando en agosto de 1859 se atacó a un destacamento español que custodiaba reparaciones en diversos fortines, Leopoldo O'Donnell, Presidente del Gobierno en aquel momento, exigió al sultán de Marruecos un castigo ejemplar para los agresores. Sin embargo, esto no sucedió. O'Donnell, hombre de gran prestigio militar, y justo en el momento en el que estaba en plena expansión su política de ampliación de las bases de apoyo al gobierno de la Unión Liberal, consciente también que desde la prensa se reclamaba con insistencia una acción decidida del Ejecutivo, propuso al Congreso de los Diputados la declaración de guerra a Marruecos el 22 de octubre, tras recibir el beneplácito de los gobiernos francés e inglés, a pesar de las reticencias de este último por el control de la zona del estrecho de Gibraltar y que al final debilitarían la posición española al terminar el conflicto. La reacción popular fue unánime. La Cámara aprobó por unanimidad la declaración y todos los grupos políticos, incluso la mayoría de los miembros del Partido Democrático, apoyaron sin fisuras la intervención. En Cataluña y el País Vasco se organizaron centros de reclutamiento de voluntarios para acudir al frente, donde se inscribieron muchos carlistas, sobre todo procedentes de Navarra, en un proceso de efervescencia patriótica como no se había dado desde la Guerra de la Independencia. El ejército expedicionario, que partió de Algeciras, estaba compuesto por treinta y seis mil hombres, sesenta y cinco piezas de artillería y cuarenta y un navíos entre buques de vapor, de vela y lanchas. O'Donnell dividió las fuerzas en tres cuerpos de ejército en los que puso al frente a los generales Juan Zavala de la Puente, Antonio Ros de Olano y Ramón de Echagüe. El grupo de reserva estuvo bajo el mando del general Juan Prim. El almirante Segundo Díaz Herrero fue nombrado jefe de la flota. Los objetivos fijados eran la toma de Tetuán y la ocupación del puerto de Tánger. El 17 de diciembre se desataron las hostilidades por la columna mandada por Zabala que ocupó la Sierra de Bullones. Dos días después Echagüe conquistó el Palacio del Serrallo y O'Donnell se puso al frente de la fuerza que desembarcó en Ceuta el 21. El día de Navidad los tres cuerpos de ejército habían consolidado sus posiciones y esperaban la orden de avanzar hacia Tetuán. El 1 de enero de 1860, el general Prim avanzó en tromba hasta la desembocadura de Uad el-Jelú con el apoyo al flanco del general Zabala y el de la flota que mantenía a las fuerzas enemigas alejadas de la costa. Las refriegas continuaron hasta el 31 de enero, en que fue contenida una acción ofensiva marroquí, y O'Donnell comenzó la marcha hacia Tetuán, con el apoyo de los voluntarios catalanes. Recibía la cobertura del general Ros de Olano y de Prim en los flancos. La presión de la artillería española desbarató las filas marroquíes hasta el punto de que los restos de éste ejército tomaron refugio en Tetuán, que cayó el día 6 de febrero. El siguiente objetivo era Tánger. El ejército se vio reforzado por las unidades voluntarias vascas, con gran número de carlistas, que en unos diez mil desembarcaron durante el mes de febrero hasta completar una fuerza suficiente para la ofensiva del 11 de marzo. El 23 de marzo se produjo la batalla de Wad-Ras en la que venció el ejército español y forzó la petición de paz del comandante marroquí Muley Abbás. Tras un periodo de armisticio de 32 días, se firmó el Tratado de Wad-Ras el 26 de abril, por el que España ampliaba el territorio de Ceuta y Melilla, recibía el pequeño territorio de Santa Cruz de Mar Pequeña —lo que más tarde sería Ifni— para establecer una pesquería, Marruecos pagaría una indemnización de guerra y, hasta que se hiciera efectivo, Tetuán era cedida a España.

viernes, 20 de abril de 2012

martes, 3 de abril de 2012

Noche de los cristales rotos

La Noche de los Cristales Rotos fue una serie de pogromos y ataques combinados ocurridos en la Alemania y Austria durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 y llevado a cabo por las tropas de asalto de las SA conjuntamente con la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir. Presentado por los responsables como una reacción espontánea de la población tras el asesinato, el 7 de noviembre de 1938, de Ernst vom Rath, secretario de la embajada alemana en París por un joven judío polaco de origen alemán, Herschel Grynszpan, los pogromos fueron ordenados en realidad por el canciller del Reich, Adolf Hitler, organizados por Joseph Goebbels y cometidos por miembros de la Sturmabteilung la Schutzstaffel y las Juventudes Hitlerianas, apoyadas por el Sicherheitsdienst la Gestapo y otras fuerzas de la policía. Estos pogromos fueron dirigidos contra los judíos y sus propiedades, así como también la destrucción de las sinagogas de todo el país. Los ataques dejaron las calles cubiertas de vidrios rotos pertenecientes a los escaparates de las tiendas y a las ventanas de los edificios de propiedad judía. Al menos 91 judíos fueron asesinados durante los ataques y otros 30 000 fueron detenidos y posteriormente deportados en masa a los campos de concentración de Sachsenhausen, Buchenwald y Dachau. Las casas de la población judía, así como sus hospitales y sus escuelas fueron saqueadas y destruidas por los atacantes, demoliéndolas con mazos. Más de 1000 sinagogas fueron quemadas - 95 solo en Viena -, y más de 7.000 tiendas de propiedad de judíos fueron destruidas o seriamente dañadas. La Kristallnacht fue seguido por una persistente persecución política y económica a la población judía, y es considerado por los historiadores como parte de la política racial en la Alemania.

sábado, 31 de marzo de 2012

Campo de concentración

Un campo de concentración es un centro de detención o confinamiento donde se encierra a personas por su pertenencia a un colectivo genérico en lugar de por sus actos individuales, sin juicio previo ni garantías judiciales, aunque puede existir una cobertura legal integrada en un sistema de Represión política. Se suelen emplear campos de concentración para encerrar a opositores políticos, grupos étnicos o religiosos específicos, personas de una determinada orientación sexual, prisioneros de guerra, civiles habitantes de una región en conflicto, u otros colectivos. A diferencia de un campo de prisioneros, que se emplea como centro de detención de militares enemigos en un conflicto, un campo de concentración se usa mayoritariamente para la detención de personas no combatientes. Son centros de detención conocidos públicamente, usualmente de gran extensión. Se considera como variante el campo de trabajo, un campo de concentración donde los reclusos son sometidos a trabajos forzados, frecuentemente en condiciones deplorables. Debido al maltrato de la población civil durante la Segunda Guerra Mundial, se redactó la Cuarta Convención de Ginebra en 1949, legislando específicamente sobre el trato que deben dar las partes beligerantes en un conflicto a la población civil. Aunque a lo largo de la historia los gobiernos han empleado la deportación de población civil como medio de control de territorios, no es hasta el siglo XVIII que se documentan los primeros casos de grupos de civiles no combatientes encerrados en campos. El historiador polaco Władysław Konopczyński ha sugerido que los primeros campos de concentración se crearon en el siglo XVIII durante la Confederación de Bar, cuando los rusos organizaron tres campos de concentración en Polonia-Lituania para los prisioneros rebeldes de Polonia, internados en espera de deportación a Siberia.
El origen moderno del término procede de los campos de reconcentración que construyeron las autoridades españolas en la isla de Cuba durante la Guerra de los Diez Años mitados posteriormente por los Estados Unidos de América durante la guerra Filipino-Estadounidense. La expresión inglesa concentration camp se popularizó a raíz de su uso por las autoridades británicas durante la Segunda guerra de los Bóer en Sudáfrica. Así, el objetivo declarado de un campo de concentración es precisamente concentrar a la población de un determinado grupo étnico o región geográfica, con el fin de separar a los combatientes enemigos del apoyo de la población civil, evitando también que pueda rebelarse.

lunes, 12 de marzo de 2012

Guerra del Pacífico

La Guerra del Pacífico tuvo lugar en el océano Pacífico, sus islas y en Asia Oriental, entre 1937 y 1945. En 1937, Japón reinició su expansión por China, iniciándose la Segunda Guerra Sino-japonesa. Después de librar dos batallas con la Unión Soviética, con resultados adversos, Japón ocupó la Indochina, colonia francesa, buscando finalizar la larga contienda en China. El Reino Unido, los Estados Unidos y otras naciones con intereses en la región respondieron imponiendo un embargo económico que amenazaba con asfixiar al pequeño país. Después de fallidas negociaciones, Japón atacó simultáneamente, sin previa declaración de guerra, a territorios controlados por los Estados Unidos, el Reino Unido, Tailandia y Holanda en diciembre de 1941. El ataque japonés no logró acabar con la Armada estadounidense en el Pacífico, aunque la debilitó. El Japón logró conquistar las Filipinas, Malasia, Birmania, las Indias Orientales Holandesas, Hong Kong y emprendió una ofensiva en el Océano Índico en 1942. El avance japonés se detuvó ese mismo año, luego de las derrotas en la batalla del Mar del Coral y la batalla de Midway, esta última con resultados desastrosos para el Japón. En los siguientes años, Japón continuó lanzando ofensivas en China, sin obtener la rendición del gobierno de Chiang Kai-shek. Los británicos probaron al mismo tiempo ser incapaces de recuperar Birmania, pero lograron detener un ataque de japoneses e hindúes nacionalistas contra la India Británica. El avance estadounidense por el Pacífico logró forzar una gran batalla naval conocida como la batalla del Mar de las Filipinas, donde la Armada nipona sufrió pérdidas irreparables, que fueron explotadas en la batalla del Golfo de Leyte. Desde entonces la superioridad naval estadounidense en el Pacífico fue indiscutible. Para 1945, los aliados habían recuperado Birmania, Nueva Guinea, Borneo, las Filipinas, las Islas Aleutianas y ocupado territorio japonés, Iwo Jima, y ambos bandos se preparaban para prestar batalla en las grandes islas niponas. El lanzamiento de las bombas atómicas en agosto de 1945 coincidió con la invasión soviética de Manchuria, controlada por Japón desde 1933. El Escuadrón 201 de México se preparaba para lanzar un ataque sobre Okinawa aunque esto no se pudo lograr ya que se habían lanzado las bombas atómicas sobre Japón dando fin a la guerra. Japón aceptó la rendición incondicional 15 de agosto de 1945, siendo ocupado por tropas americanas y viendo reducida su extensión territorial a las islas del archipiélago principal. La Guerra del Pacífico significó la caída del Imperio Japonés, convirtió a Estados Unidos en la primera potencia del Pacífico, inició el declive anglo-francés en el sudeste de Asia, y debilitó el gobierno nacionalista en China, que fue reemplazado luego por el gobierno comunista de Mao Zedong. La Unión Soviética conservó el control de sus territorios en el Lejano Oriente y luego participó en la división de Corea. Los combatientes fueron Japón por un lado, y las potencias Aliadas de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo a China, los Estados Unidos, el Reino Unido, Australia, Filipinas, Holanda y Nueva Zelanda por el otro. La Unión Soviética rechazó un temprano ataque japonés en 1939, y permaneció neutral hasta el primer bombardeo atómico sobre Hiroshima. Tailandia fue convencida tras el inicial ataque japonés a unirse a su bando. La Alemania Nazi y la Italia fascista también eran aliados de Japón, y unidades testimoniales de sus Armadas operaron en el Pacífico entre 1940 y 1945.

domingo, 4 de marzo de 2012

Alfred Rosenberg

Alfred Rosenberg nacio en Estonia, 12 de enero de 1893 fue un político colaborador de Adolf Hitler y responsable de los Territorios ocupados por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Es considerado como uno de los autores principales de credos ideológicos nazis claves, incluyendo su teoría racial, persecución de los judíos, Lebensraum, derogación del Tratado de Versalles, y la oposición al arte moderno. También es conocido por su rechazo del cristianismo habiendo desempeñado un rol central en el desarrollo del cristianismo positivo, que pretendía ser una transición a la nueva fe nazi. Proveniente de una familia de germanos bálticos, empezó la carrera de arquitectura en 1910 en la Escuela Politécnica de Riga A consecuencia de la evolución de la Primera Guerra Mundial, las autoridades rusas decidieron en 1915 evacuar la Escuela Politécnica, incluidos los profesores, a Moscú, donde siguió estudios de ingeniería en la Escuela Superior Técnica de Moscú, los cuales culminó en 1917. Desde su juventud defendió la pureza de la raza. Este pensamiento le llevó a rechazar a los bolcheviques; por ello, durante la Revolución de Octubre, Rosenberg apoyó a los contrarrevolucionarios. Tras el fracaso de estos, emigró a Alemania en 1918, junto con Max Scheubner-Richter, quien se convirtió en una suerte de mentor de Rosenberg y de su ideología. Llegó a Múnich y contribuyó con la publicación de Dietrich Eckart, el Völkischer Beobachter. Para esta época, era un antisemita influenciado por el libro de Houston Stewart Chamberlain, Las bases del siglo XIX, uno de los libros claves proto-nazis de teoría racial. Asimismo, era un antibolchevique, como resultado del exilio de su familia. Rosenberg fue uno de los primeros miembros del Partido de Trabajadores Alemanes al unirse en enero de 1919 con el número de ficha 625; Adolf Hitler no se inscribiría hasta octubre de 1919. Rosenberg también había sido un miembro de la Sociedad Thule, junto con Eckart. Después de que el Völkischer Beobachter se convirtiera en el periódico del Partido nazi en diciembre de 1920, Rosenberg se convirtió en su editor en 1923, actividad que realizo hasta diciembre de 1938. Rosenberg fue un miembro destacado de Aufbau Vereinigung. En 1929, Rosenberg fundó el Frente de Lucha para la Cultura Alemana. Posteriormente, formó el Instituto para el Estudio de la Cuestión Judía, dedicado a identificar y atacar la influencia judía en la cultura alemana y registrar la historia del judaísmo desde una perspectiva antisemita. En 1930, se convirtió en diputado en el Reichstag de la República de Weimar y publicó su libro sobre teoría racial, El mito del siglo XX que trataba sobre temas centrales en la ideología nacionalsocialista, tales como la Rosenberg había pretendido que su libro fuera una secuela de la obra de Houston Stewart Chamberlain. A pesar de haber vendido más de un millón de copias para 1945, su influencia al interior del nazismo sigue siendo dudosa. A menudo, se afirma que se trató de un libro oficialmente venerado en el nazismo, pero que pocos lo leyeron en realidad más allá del primer capítulo o incluso lo encontraron comprensible. En 1933 fue ascendido a Jefe del Servicio de Asuntos Exteriores del Partido Nazi. Desde este cargo se apropió de las obras de arte y otros enseres pertenecientes a Museos y a colecciones privadas de judíos. Ese mismo año asume el puesto de Reichsleiter. En 1939 entra en contacto con Quisling y con el ejército noruego. Rosenberg fue en su juventud un gran líder mediático, influido por Houston Stewart Chamberlain en las doctrinas racistas reformuladas del concepto de Übermensch y en Gobineau. Supo desde el principio encaminar su vida por cauces antimaterialistas y antimarxistas, conceptos que con gran sapiencia dominaba y a la vez odiaba. Comenzó en años posteriores a interesarse por el ocultismo, doctrina de la cual ya no se separaría jamás. En esta época viaja a Francia, Bélgica y Holanda. En el país galo y a instancias de Hitler, se encargó de buscar todo tipo de material relacionado con las ideas y teorías políticas. Todo aquello que contradecía su pensamiento fue destruido o requisado. En 1941, el Reich le nombró titular del Ministerio de Territorios Ocupados del Este. Su mandato supuso la puesta en marcha de las teorías de Göring sobre la superioridad racial. En consecuencia se produjo la muerte y deportación de millones de personas. Alfred Rosenberg escapó hacia Holstein en mayo de 1945, pero fue detenido por la Policía Militar norteamericana. Más tarde, fue juzgado en Núremberg y condenado a muerte el 1 de octubre de 1946 siendo ejecutado en la horca el 16 de octubre de 1946.