jueves, 1 de diciembre de 2011

La Noche de los Cuchillos Largos

Bajo este nombre se denominó a la noche del 30 de junio de 1934 en que se llevaron a cabo un conjunto de hombres pertenecientes al círculo político de Adolf Hitler, entre ellos uno de sus más allegados colaboradores y jefe de la SA, Ernst Röhm. Es importante señalar los antecedentes que determinaron el curso de las acciones y perfilar la figura de Röhm: desde su aparición en la escena política, se lo reconoció más por su actuación militar. Alistado en el ejército bávaro durante la Primera Guerra Mundial, sirvió en sus filas con evidente destreza. Hacia 1920 ingresa al Partido Obrero Alemán, conoce a Hitler, y pasa a formar parte de Parido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP). En 1921 organiza la SA (Sturmabteilung o “tropas de asalto”), estructura paramilitar del partido nazi alemán. Colaboró en el intento de Golpe de Estado de 1920, lo que le valió 15 meses de prisión. Posteriormente, se exilió en Bolivia, luchando en la guerra del Chaco y regresó en 1930 para reconstruir junto a Hitler el partido nazi. A partir de entonces, continuó al mando de la SA, pese a que en 1931 la República de Weimar le ofreciera el cargo de coronel dentro del ejército. Es entonces cuando Hitler le ofrece la jefatura de SA, institución que adquiere cada vez mayor importancia: el número de efectivos para entonces, 3500 aproximadamente, multiplica su valor hasta llegar a 70000 integrantes. Los objetivos de ambos dirigentes se bifurcan: Röhm fantasea con lograr el poder absoluto dentro del partido nazi a través de la unificación de la SA con el ejército alemán. El conflicto se encrudece cuando, pese a la negativa de Hitler, el jefe de la SA insiste en su propósito, tomando sus propias iniciativas. Para entonces, año 1934, ocurre un hecho que favorecerá los planes del futuro Fürer, el incendio del Reichstag, adjudicado al comunista holandés, Marius Van del Lubbe. La veracidad acerca de la autoría del suceso fue varias veces sospechada y cuestionada, pero lo cierto es que no se encontraron, oficialmente, otros responsables. Hitler ve la necesidad de poner en marcha un plan anticomunista, alentando a Hindenburg para que éste le de poderes extraordinarios que permitan la detención, supresión de derechos, etc, a personas sospechadas. Aunque estos súper poderes le son negados, comienza la persecución a judíos, sindicatos, y todo elemento opositor a su ideología. Urgía eliminar cualquier tipo de conflicto interno dentro del partido y una sublevación por parte del ejército alemán, de ninguna manera era un buen aliciente para los planes futuros de Hitler. Este no era su único temor, la SA fuera de su control significaba un estorbo para su propia libertad de acción. Antes de la muerte de Hindenburg consigue que éste pida la disolución de la fuerza paramilitar: el ejército alemán le jura fidelidad y el 29 de junio de 1934 comienzan las detenciones. Al día siguiente, Róhm es enviado a prisión por el mismo Hitler Junto con él, otros miembros sospechosos de traicionar al Fürer. La SA no fue disuelta pero perdió todo su antiguo poderío. Parte de sus alistados pasó a formar parte de la SS.La Noche de los Cuchillos Largos, fue el último obstáculo que Hitler debió librar antes de obtener el poder absoluto, tras la muerte de Hindenburg, y el control del estado alemán entre 1934 y 1945.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Honor y Gloria a los caidos por España



¡ ¡Arriba España! ¡Viva España!!

domingo, 9 de octubre de 2011

Día de la Comunidad Valenciana

El 9 de octubre es el Día de la Comunidad Valenciana y en él se conmemora la entrada a la ciudad de Valencia del rey Jaime I en 1238. La conquista y formación del Reino de Valencia no se culminó hasta 1304-1305 con la Sentencia Arbitral de Torrellas y el Tratado de Elche, y el territorio actual no se unificó hasta 1851 con la incorporación de Requena y Utiel; pero el 9 de octubre se eligió como la fecha más representativa, por ser Valencia la capital del entonces Reino de Valencia y, actualmente, de la Comunidad Valenciana. A nivel local de Valencia, es una celebración con larga tradición desde el siglo XIV con el rey Jaime II de Aragón. En cambio, a nivel de todo el territorio de la Comunidad Valenciana, se trata de una celebración institucional contemporánea que tiene su origen en el año 1976, cuando en el Plenari de Parlamentaris se proclama para esa fecha el Día Nacional del País Valenciano. El 9 de octubre de 1338 el Consell de la ciudad, dispuso realizar una procesión de conmemoración para pedir a San Dionisio la remisión de la hambruna que en aquellos años asolaba el Reino de Valencia por las malas cosechas. Participaron todos los estamentos de la ciudad, las corporaciones de oficio y el pueblo, no así el rey Pedro el Ceremonioso, que se encontraba aún en la ciudad tras jurar los Fueros, pero rehusó participar alegando motivos de salud. En su lugar, se llevó el Pendón de Conquista como estandarte real para simbolizar la presencia del rey. Desde entonces, se determinó hacer la misma procesión, aunque con menor suntuosidad, todos los 9 de octubre, como así ha sido a posterioridad. Únicamente durante un tiempo fueron suspendidas o prohibidas tras los Decretos de Nueva Planta firmados por Felipe V de Borbón. Cosa que no ocurrió durante la dictadura de Franco, que si bien quitó el carácter festivo del día, no pudo suspender la procesión cívica de la Señera. Más tarde, en la época contemporánea los actos del Nou d'Octubre también se caracterizaron por contener reivindicaciones políticas, especialmente las referidas al autogobierno valenciano. En 1891 tuvo lugar la primera celebración en este sentido, por la asociación Lo Rat Penat; en 1915 tuvo un marcado carácter nacionalista por convocarlo las Joventuts Valencianistes con su Aplec del Puig; y en 1931 se exaltaba el carácter "democrático" de Jaume I desde las instituciones republicanas. Tras el inicio de la dictadura de Franco, la celebración estuvo generalmente prohibida, y sólo se celebró en casos muy puntuales debido algún centenario y siempre en el contexto del concepto de la "Unión Nacional" entre Aragón y Castilla. Desde principios de los años 1990 la programación del Día de la Comunidad Valenciana consta de diversos actos que dan comienzo la víspera, el 8 de octubre, con la celebración de un concierto conmemorativo en el Palau de la Música, a cargo de la Orquesta de Valencia, y un festival pirotécnico en el antiguo cauce del río Turia en la ciudad de Valencia. El día 9, tras la recepción oficial del Presidente en el Palacio de la Generalidad de Valencia y el acto de entrega de distinciones a diferentes personalidades valencianas, se celebran una serie de actos oficiales que tienen su origen en un privilegio del rey Pedro el Ceremonioso de 1365. La bandera valenciana, la Real Señera, es trasladada a la Catedral, donde se interpreta un Te Deum popular. La comitiva parte después a la plaza de Alfonso el Magnánimo, donde frente a la estatua ecuestre de Jaime I se realiza una ofrenda floral. Terminada ésta, la comitiva se dirige de nuevo hacia el Ayuntamiento dando por finalizado el acto con el disparo de una mascletà.





jueves, 6 de octubre de 2011

Miguel Primo de Rivera

Miguel Primo de Rivera nace en Jerez de la Frontera el 8 de enero de 1870. Hijo de Miguel Primo de Rivera y Sobremonte y de Inés Orbaneja y Pérez de Grandallana, Miguel Primo de Rivera pertenecía a una familia jerezana de gran tradición militar. En ella había destacado su tío Fernando Primo de Rivera y Sobremonte, primer marqués de Estella en 1831–1921 , distinguido durante la Tercera Guerra Carlista, gobernador de Filipinas y varias veces ministro de la Guerra. Su abuelo, José Primo de Rivera, participó en la Guerra de la Independencia y luego en la de la Emancipación Americana, y siguió posteriormente una larga trayectoria marítima militar hasta llegar a presidente de la Junta del Almirantazgo en 1837, senador por Cádiz y, en 1839, en el gobierno que casi al fin de la regencia de María Cristina de Borbón formó Evaristo Pérez de Castro, se le confió el Ministerio de Marina e interinamente el de Hacienda. Su bisabuelo, Rafael de Sobremonte, tercer marqués de Sobremonte y mariscal de campo del rey, fue virrey del Río de la Plata. Y su hermano pequeño, Fernando Primo de Rivera y Orbaneja, héroe de Monte Arruit, condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando a título individual, por su actuación al frente del Regimiento Alcántara nº 14 en Julio de 1921, durante el Desastre de Annual. A la edad de catorce años ingresó en la Academia Militar tras completar la instrucción, fue destinado a Melilla, destino en el que logró una serie de rápidos ascensos que le llevaron al grado de capitán, obteniendo incluso la Cruz Laureada de San Fernando. Desarrolló la mayor parte de su carrera militar en destinos coloniales, como Marruecos, Cuba 1895–1897 y Filipinas a donde acompañó a su tío, Fernando Primo de Rivera. Se casó en 1902 con Casilda Sáenz de Heredia, con la que tendría seis hijos. En 1908, fue ascendido a coronel y poco después quedó viudo, al no sobrevivir su esposa al parto de su sexto hijo. En 1909 fue destinado al norte de África, tomando parte en la Guerra de Marruecos. En 1912 fue nombrado general de brigada, por sus méritos militares. Era el primer militar de su promoción en llegar al generalato. En 1915 volvió a la península, como gobernador militar de Cádiz. A partir de 1928 comienza el declive malas relaciones con el rey, plasmadas en su conocida frase: "a mí no me borbonea nadie"; aumento de los grupos de oposición y de la organización de los republicanos. Paralelo a esto, el general intenta remediar su soledad de viudo: las relaciones con Niní Castellanos, sin embargo, no llegan a buen fin. El año 1929 y los comienzos del treinta significan el fracaso de la Asamblea Nacional Constitutiva y de la non nata Constitución de 1929. Y con ellas la del régimen. El hundimiento dictatorial acabó por llegar. El rey y el ejército ya no tienen suficientes puntos de acuerdo con el general que implantó. En enero de 1930 Primo de Rivera dimitió y comenzó su exilio en París. Allí tuvo que sufrir no sólo achaques físicos, sino perplejidad moral. Murió el 17 de marzo. Su entierro constituyó una importante manifestación de duelo que contrastó con el casi mutismo oficial.



miércoles, 14 de septiembre de 2011

Origen del Tatuaje

Los tatuajes fueron una práctica eurasiática en tiempos neolíticos, y se han encontrado incluso en una momia del siglo II d.C
En 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes austro-italianos, con 57 tatuajes en la espalda. Esta momia es conocida como el Hombre del Hielo o como Ötzi, es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado, y su antigüedad varía según distintos autores: Cate Lineberry, del Smithsonian, calcula para él unos 5,200 años de antigüedad. A partir de este descubrimiento se puede decir que el tatuaje es tan antiguo como el propio ser humano. Sin embargo, las distintas culturas que utilizaron el tatuaje lo hicieron de distintas maneras; tanto como arte, en el sentido de creación de significados rituales o simbólicos, como ocurría en el Antiguo Egipto, como para marcar o señalar a los criminales, que es el caso de las antiguas Grecia y Roma. Incluso se cree que, por su posición en el Hombre de Hielo, las marcas cumplieron un fin terapéutico. Aunque la palabra tatuaje posiblemente proviene del samoano tátau , que significa marcar o golpear dos veces en referencia al método tradicional de aplicar los diseños o plantillas , se incorpora al español a través del francés, tatouage. Los marineros que viajaban por el Pacífico encontraron a los samoanos, y quienes quedaron fascinados por sus tatuajes equivocadamente tradujeron la palabra tatau como tatuaje. En japonés, la palabra usada para los diseños tradicionales o aquellos diseños que son aplicados usando métodos tradicionales es irezumi inserción de tinta , mientras que tattoo se usa para diseños de origen no japonés. En español, los entusiastas del tatuaje pueden referirse a ellos como tattoos , o usan el término castellanizado tatu , aunque ninguno de estos dos está todavía recogido en el Diccionario de la Real Academia Española.



sábado, 10 de septiembre de 2011

El Asesinato de Francisco Fernando Archiduque de Austria

El 28 de junio de 1914, aproximadamente a las 11 de la mañana, Francisco Fernando y su esposa fueron asesinados en Sarajevo, capital de la provincia austro-húngara de Bosnia-Herzegovina, por Gavrilo Princip, extremista serbio y uno de los varios asesinos controlados por Mano Negra, grupo terrorista serbio. El acontecimiento, conocido como el Asesinato de Sarajevo, fue uno de los desencadenantes de la Primera Guerra Mundial.
Es muy poco conocida su costumbre de llevar la ropa siempre impecablemente planchada y abotonada; hasta tal punto llevó este gusto por la pulcritud que se hacía coser la ropa durante los desfiles o paradas militares, para evitar que las solapas se abrieran con el viento. El día del atentado el hecho de llevar la casaca cosida impidió que se le pudiese socorrer a tiempo, tapándole la herida de bala o deteniendo el flujo de sangre con un simple pañuelo, lo que originó una hemorragia abundante y la consiguiente muerte. Francisco Fernando fue enterrado con su esposa Sofía en el panteón de familia del Castillo de Artstetten, en la Baja Austria.

lunes, 5 de septiembre de 2011

El suicidio

El suicidio es el acto por el que un individuo, deliberadamente, se provoca la muerte a sí mismo. Se estima que las dos terceras partes de quienes se quitan la vida sufren depresión y que los parientes de los suicidas tienen un riesgo más elevado hasta cinco veces más de padecer tendencias al respecto. Los padecimientos psíquicos se encuentran presentes en 9 de cada 10 casos de suicidio; entre ellos, aparte de la depresión se encuentran también los trastornos de ansiedad y las dependencias. Muchas religiones monoteístas lo consideran un pecado, y en algunas jurisdicciones se considera un delito. Por otra parte, algunas culturas, especialmente las orientales, lo ven como una forma honorable de escapar de algunas situaciones humillantes o dolorosas en extremo. Para considerarse suicidio, la muerte debe ser un elemento carnal y el motivo del acto, y no solo una consecuencia casi ineludible. Así los mártires no son considerados suicidas, dado que se sacrifican en nombre de una creencia. Tampoco son suicidas los que se sacrifican por otros en caso de emergencias ni los soldados que mueren en una guerra y, en estos casos, los muertos no son proscritos por la ley. En el caso de que el suicidio tenga consecuencias legales, la ley recoge que debe haber prueba de intención de morir, así como la propia muerte para que el acto sea considerado un suicidio. Puede que dicho proceso sea costoso en caso de minusvalía y tenga que depender de alguien más, que entraría entonces en una dinámica de cómplice de suicidio. Según Guillon y Le Bonniec 1982 el cómplice es todo aquel que, sin llevar a cabo personalmente los elementos constitutivos de la infracción imputable del autor, solamente ha facilitado o provocado la acción principal por medio de actuaciones de una importancia material secundaria: ayuda, suministro de medios o instigación figura del derecho penal donde sería posible una sanción penal. La Psicología y la Psiquiatría se revelan como las principales ciencias de la salud para prevenir el suicidio.